
Sanlucar de Barrameda. El frío, por horas, fué brutalmente desplazado por un cálido temporal, de poniente, que irrumpió, exasperado, con la violencia de un reconquistador furibundo. Tiempo negruzco, encrespado; ventolera desmelenada y más agua desde los cielos. El mar, encabritado, fuera de quicio, se coló, a golpetazo limpio, a los mismos pies de Bajo de Guía. Vamos, que se formó "la copla andaluza". Raviosa la mar por fuera, trastocada la barra e infranqueable el acceso desde la broa. Al final, la galantería del temporal para con el Domingo de Resurrección, luces y color, la mar cálida y apetecible y los pies, descalzos, juguetones entre las primeras espumas de esta orilla.

Autor: Dominguez Rubio